"En la siguiente imagen estaba en el colegio.
Se reía y jugaba con todos los niños del patio.
Su amiga Sara era inseparable.
Por aquel entonces no pensaba que nada pudiera separarlas"
Olympia, viaje a Odnum

miércoles, 17 de febrero de 2016

Carta de una alumna agradecida


Esta semana he recibido una noticia muy preocupante para la ciudad de La Línea y esa noticia es que el colegio San Pedro el año que viene no estará ya gestionado por la Institución Teresiana.

¿Por qué pienso que es una noticia preocupante?

Pues porque estoy pensando en las miles de personas que las teresianas han acompañado en todos estos años y a las que, como a mí, han aportado muchos valores y formación. Y también pienso en los futuros jóvenes y niños de esta ciudad que se perderán todas esas vivencias.

Escribo esta carta para expresar mi gratitud a las teresianas y también para decir que la ciudad de La Línea no puede permitir perder este valor para nuestra ciudad.

Y además lo voy a hacer en primera persona. Pues para mí, y eso siempre ha estado claro en mi corazón, soy lo que soy hoy en día gracias a que la Institución Teresiana se cruzó en mi camino.

Y les voy a poner algunos ejemplos:

Ellas me enseñaron a soñar. Si, a soñar que yo podía llegar a ser lo que quisiera, si me esforzaba y me formaba. Y soñé y trabajé y hoy en día he cumplido algunos de esos sueños.

Me enseñaron valores que siguen rigiendo  cada una de las decisiones que tomo en la vida: El valor de creer, de educar, de empoderar a las personas, de ser sal en medio del mundo.

Todavía recuerdo miles de momentos en ese colegio: el patio de los árboles, la virgen Maria, la canción blanca, los encuentros deportivos de la IT que eran a nivel nacional y con los que pude vivir unas experiencias estupendas en Barcelona y Valencia, los grupos de jóvenes ACIT y sus campamentos de verano, etc. En cada uno de esos recuerdos hay sentimientos de gratitud y deseos de que miles de jóvenes puedan seguir disfrutando de estas experiencias que les harán crecer y comprometerse con la sociedad y con ellos mismos.

Eso es lo que aprenderán de las teresianas: compromiso. Compromiso con una espiritualidad que transmite los valores cristianos desde la elegancia y la sencillez, desde el convencimiento de que la formación es la herramienta necesaria para que podamos cumplir nuestros sueños. Aportando siempre a la sociedad para poder vivir en un mundo mejor.

No puedo más que no callar ante esta mala noticia.  Hoy resuenan en mí muy fuerte las palabras que  decía Poveda: “Creí por eso hablé” Y creo que no podemos dejar que La Línea pierda todo esto para nuestros jóvenes. Creo que no nos tenemos que callar y decir claramente que el Colegio San Pedro siempre será el colegio de las teresianas.

 

Natalia Viaga Jiménez

viernes, 5 de febrero de 2016

Período de autorreflexión

Buenos días Sara. 
Hay en la vida momentos de crisis vital en las que nos preguntamos si estamos por el camino correcto, si todo lo que hacemos y somos refleja lo que soñábamos de niñas, si me siento bien o hay un vacío que no termino de llenar... en esos momentos de crisis vital, que suelen sobrevenir por algún acontecimiento que me  descuadra la vida, podemos aprender y retomar todo aquello que habíamos olvidado con las prisas, el trabajo, los niños, la vida.
Esos momentos de crisis son una bendición para quien ve en ellos el reto de deshacerse de todo lo superfluo y centrarse en sí misma. Suelen ser períodos duros, de autorreflexión, donde surgen sentimientos de pérdida, de ir sin rumbo, de inutilidad, pero son momentos que nos hacen más fuertes.
Decía A. Einstein: "La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones"
Por ello es nuestra decisión cómo queremos afrontar nuestros períodos de crisis, veamos en ellos la oportunidad de resurgir cual ave Fénix de todo aquello que me impedía ser mas yo misma. Démonos los espacios para sentir y llorar los duelos de todas nuestras pérdidas y después trabajemos por ser mejores todavía, porque tu destino, tu punto de llegada, lo decides tú. ¿Hacia dónde vas a mirar?

lunes, 30 de noviembre de 2015

Consumibles

Vivimos en una época totalmente alienante para el ser humano. Llevo una semana escuchando por todos los medios de comunicación lo del "Black Friday". Un bombardeo de anuncios, de tiendas que se adhieren sin mucha reflexión y como llevados por un tsunami a esta moda llegada de fuera. Pero es que pasa lo mismo con la información, consumimos información pero de una manera superficial y totalmente adictiva. No hay mas que pensar en la cantidad de información y horas que los medios han dedicado a lo ocurrido en Paris, a la semana tocó el "Black Friday" y ahora parece que toca el cambio climático... todo ello con una cantidad de imágenes , debates, opiniones que no nos dan espacio a formarnos nuestra propia opinión y ya el tema de moda es otro.
¿Quien se acuerda ya que este mes ha sido el día de las personas sin hogar, de la violencia de género, de la discapacidad...? y un largo etcétera que no nos da espacio para poder asimilar tantas cuestiones y tan importantes. Estamos saturados de información que consumimos y tiramos a la semana siguiente cuando ya la actualidad se centra en otra cosa.
Y el mensaje parece que es: Todo es consumible. Úsalo y después cuando salga otra cosa mejor tíralo. ¿Quién no conoce a gente que cambia de móvil o televisor porque ha salido uno mucho mejor y el suyo parece que ya está obsoleto? Sin pensar en la cantidad de basura que eso produce y de guerras que mantiene.
También parece que tenemos relaciones totalmente consumibles: Hoy estoy con esta persona pero no pongo la mano en el fuego por mañana. Y si dices que tú si crees en ese tipo de relación duradera y para toda la vida, te miran como extrañadas o como si te faltara un tornillo (no se que es lo peor). Pero no hablo de gente joven necesariamente, sino de gente ya de 40 y 50.
Y no puedo dejar de mencionar aquí el vértigo que dan las redes sociales. Consumimos mensajes sin parar. Colgando una y otra vez supuestos trozos de mi pensamiento o vida. Unos mensajes preciosos que para que lleguen a lo mas profundo hay que darles un tiempo, dejar que calen en mi mente y en mi alma. Pero a los 15 minutos ya cuelgo otra cosa en búsqueda de esas sensaciones que la novedad me aporta.
Como  dije al principio, vivimos un época alienante para el ser humano.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Sentir la vida

Si hay algo que he aprendido es que la vida puede más.
Si. Puede más que la muerte, que el dolor, que el odio.
La vida se abre paso en los momentos más duros de la humanidad.
Y hoy, una risa resuena en mi interior.
Tintinea en mi cabeza recordándome tan buenos momentos vividos.
Recordándome que la vida hay que sentirla intensamente.
Que tenemos que hacernos conscientes de cada momento, de cada abrazo,  de cada tristeza.
Hoy sé que tu estarás aquí, riendo conmigo.
Sé que de algún modo seguirás luchando por un mundo mejor
Sé que el amor se derramará cada noche trayéndonos tintineos de risas.
Buen viaje, amiga.
Nos vemos en tu cuarto, para seguir hablando del mundo, de la sociedad que nos gustaría ver, para seguir luchando.