"En la siguiente imagen estaba en el colegio.
Se reía y jugaba con todos los niños del patio.
Su amiga Sara era inseparable.
Por aquel entonces no pensaba que nada pudiera separarlas"
Olympia, viaje a Odnum

jueves, 1 de diciembre de 2016

Personas Frontera

Últimamente no paro de pensar en la capacidad que tiene el ser humano de crear fronteras. En un intento por defenderse de lo que viene de fuera. De lo diferente, de lo que no conozco. Creamos fronteras para que no entren pero también para que nosotros no salgamos. Sin darnos cuenta nos limitamos y hacemos que nuestro mundo sea cada vez más pequeño.
Al ver las fronteras que existen entre los países a veces reflexiono sobre otras fronteras invisibles que son igual de excluyentes e hirientes que las reales.
Hay personas frontera. Que tienen una muralla que las separa del resto. Una muralla que la encierra en su interior. Que aleja a todo el que se acerca. Una muralla de la que mucha gente no es consciente. Que hace que a las personas de su alrededor les cueste conocerlas de verdad. Una muralla que les duele. Que quieren derribar cuando se hacen conscientes de ello.
Pero la actitud de defensa aprendida durante años impide muchas veces dejarse ayudar. Cuando parece que poco a poco esa muralla va cayendo, puede suceder cualquier cosa que vuelva a conectar antiguos hábitos que creíamos que estaban superados.
Aprender que tenemos que ser y hacernos conscientes de que  yo misma puedo estar creando mis propias fronteras. Ser cuidadosa con actitudes que alejan, provocan o hieren a otros. Es un reto para todos aquellos que luchan por que en este mundo no haya tantas fronteras.
No conseguiremos crear un mundo sin fronteras hasta que no vivamos la vida sin diseñar nuestros propios muros.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Mujeres luz

Hace ya unos días que te tengo muy presente Sara. Mañana hace un año que te fuiste. En ningún momento he dejado de sentir que sigues aquí con nosotr@s. En todas mis luchas, en las justicias y milagros de cada día...
Y últimamente doy gracias porque he conocido a algunas mujeres como tú: mujeres luz. Que iluminan la vida y los momentos que comparten.
Esas mujeres que viven intensamente sus valores, su vida, que anteponen  el bienestar de otros al suyo propio. Pero no como mujeres dependientes sino como mujeres libres. Por coherencia consigo mismas. Por justicia. Por paz interior.
He conocido a varias mujeres que me han enseñado el camino de la iluminación interior.
Porque la luz está dentro de nosotr@s. No nos hace falta nada más.
Podemos  ser referente en todos los aspectos de nuestra vida,referentes de esos valores que digo seguir. En cada momento, por insignificante que me parezca, estoy dejando claro qué soy yo o quien quiero ser yo...
No me hace falta momentos heroicos en la vida para demostrar que valores rigen mi vida. Solo hace falta ser un@ mism@.
En cada momento.
Agradezco a todas esas mujeres luz que me han acompañado en mi vida.
Y digo mujeres porque aunque también hay muchos hombres que dan mucha vida. Hoy, en esta tarde que recuerdo a mi amiga Sara. Y  quiero resaltar especialmente a estas mujeres.
Pienso en varias de ellas: una es teresiana, otra ya me mira desde el cielo; una de ellas es hija de la Caridad y otra es una muchacha de apenas veintitantos años, pero libre... Libre como toda mujer debería ser.
Pienso en una madre de dos hijos que se fue al norte para estar con el amor de su vida y cambió todo por amor. Pienso en una compañera que se levanta todos los días a las cinco de la mañana y lucha cada día por un mundo mejor. Y en otra compañera que pese a su juventud ya ha visto la cara oculta de la luna pero sigue creyendo en el amor, la ternura, el ser humano.
Mujeres luz...
Mujeres que te enseñan todos los días que lo importante es aquello que el corazón te señala.
Muchas más que he conocido, muchas más que conoceré.
Mi hermana, que lucha cada día por ser mejor
Mi madre que en esta etapa de su vida quiere emplear su tiempo en los demás.
Todas esas mujeres que cuando están a tu lado te transmiten paz y amor y enseñanzas...
Saber ver los milagros de cada día...
Sara. En este primer aniversario. Te recuerdo, por ser luz en mi vida.
TU MUJER LUZ.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Vivir la vida como un espectador de telediario

Hay gente que vive la vida desde fuera. Sin implicaciones. Sin responsabilidad.
Cuando vemos el telediario siempre comentamos, criticamos o apoyamos al protagonista de la noticia, y tenemos así material para pasar los días sin tener que preguntarme a mí mism@ que hago yo para cambiar el mundo.
Así.. muchas personas son testigos mudos de infinidad de injusticias, pero total... Esta pasando en la puerta de al lado... No es mi responsabilidad...
¿ donde ha quedado nuestra responsabilidad social? ¿donde esta la lucha por defender a los más débiles?
El problema está en que hoy en día la sociedad nos invita a evitar, suprimir o eliminar las vivencias personales no deseadas. Esto provoca que el espacio personal empieza a encogerse, las situaciones de evitación se multiplican, la capacidad de entrar en contacto con el momento presente y disfrutar de la vida se desvanece poco a poco. Por ejemplo: evitamos admitir nuestros errores pero al coste de no aprender de ellos. Con el tiempo se establece una especie de embotamiento vital. La vida está en modo piloto automático.
El objetivo de una vida saludable no es tanto sentirse bien como sentir bien. Es decir pasar periodos en los que tengo sentimientos que me desagradan también es tan necesario como lo contrario. Ya que ello me ayuda a crecer. Solo podemos avanzar después de un desierto, una crisis. Si afrontamos esto y no lo negamos. Estaremos siendo cada vez más conductores de nuestra vida.
Y eso implica también ser responsable con el mundo. Porque no puedo ser una persona comprometida con mis valores y quedarme sentada observando desde fuera las injusticias.
Tenemos que dejar de ser espectadores para ser actores de las cosas

lunes, 23 de mayo de 2016

La importancia de lo pequeño

Esta semana me he dado cuenta de lo importante que son las cosas pequeñas, los pequeños gestos de la vida, las pequeñas hazañas en las que nos empeñamos con el corazón.
Cuando era más joven pensaba que iba a cambiar el mundo, que podría aportar algo importante a esta sociedad. 
Con los años me esforzaba cada vez mas por hacer realidad ese sueño... Poder cambiar algo, aunque fuera pequeñito. 
Últimamente me atormentaba pensar que todo lo que intentaba emprender se quedaba muy pequeño, no llegaba a mucha gente. Mi sensación era que solo podía aspirar a aportar una gota en medio de un océano.
Pero en los últimos días esa sensación de frustración se ha convertido en gratitud. Porque estos días ha habido gente que me ha demostrado que algo va quedando... Que una gota en el océano es todo un logro cuando consigues llegar al corazón de la gente.
Pienso en tanta gente que la vida me ha regalado y agradezco profundamente que hayamos podido compartir parte del camino. 
Agradezco profundamente que haya gente que me llame solo para decirme como le va la vida, que me busque cuando les hace falta un abrazo, que de vez en cuando necesiten una de nuestras charlas...
La maravilla de las pequeñas cosas, eso es lo que me ha enseñado la gente.
El encuentro de dos manos que se aferran en los malos momentos, las risas que coinciden en el alma, los ojos que intercambian miradas. 
Porque siempre son los otros los que te reflejan tu propio  camino. 
Y es ahora cuando me doy cuenta de que mi camino esta en lo pequeño. Los pequeños encuentros, las pequeñas hazañas. 

viernes, 6 de mayo de 2016

Admiración

Si hay algo que me admira son mis compañer@s  de trabajo. Cada día miran cara a cara al dolor, a  la incomprensión, a la desconfianza. Y cada día vuelven a creer, creer que algún día el miedo se transformara en esperanza, la desconfianza en perdón, en confianza. Creer que un corazón que una vez se rompió otra vez vuelve a unirse con el calor del amor y la ternura.
Admiro, si, a tantas personas que día a día pese a que todo lo que oyen son tristezas, injusticias, soledad. Te miran y sonríen hasta con la mirada. Esas sonrisas que son de verdad, desde el corazón. Porque se alegran de verte. Porque se alegran de coincidir con personas, aunque les traigan conflictos. Porque allí están ellas para resolverlos.
Admiro a toda esa gente que  se dedica a escuchar, a acompañar y a no quejarse. Porque sabe que en la vida el tiempo que se dedica a quejas es un tiempo perdido. Un tiempo que no disfruto, que no me aporta nada mas que sentimientos negativos y estamos aquí para crear... Crear espacios de paz y alegría a nuestro alrededor. Porque incluso en los lugares mas tristes e inhóspitos del planeta hay personas que hacen que la vida sea mejor a su alrededor.
¿ y tu? ¿Quieres ser de estas personas?

domingo, 1 de mayo de 2016

Poder elegir

Una de las cosas de  las que mas agradecida estoy es de haber podido tomar decisiones a lo largo de mi vida. Poder elegir , no es algo que este al alcance de todo el mundo. A lo largo de la vida me he encontrado con mucha gente que no puede hacerlo. Que si toma otra decisión se ve abocada a la pobreza o la dependencia. No poder elegir es una esclavitud.
Yo, he dejado trabajos movida por mi propia vocación . Movida por un objetivo que tengo que trabajar a largo plazo. He podido hacerlo porque tengo gente que me apoya. Tengo un colchón social que si no consigo mi objetivo estará ahí para ayudarme.
¡Que importante es poder contar con apoyo para conseguir tus sueños!
Y no somos conscientes de la suerte que tenemos de poder elegir.
Por ello tenemos una responsabilidad. Elegir con consciencia y madurez. Todo aquello que revierta en el bienestar de todos y todas y a la vez que siga tus valores.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Carta de una alumna agradecida


Esta semana he recibido una noticia muy preocupante para la ciudad de La Línea y esa noticia es que el colegio San Pedro el año que viene no estará ya gestionado por la Institución Teresiana.

¿Por qué pienso que es una noticia preocupante?

Pues porque estoy pensando en las miles de personas que las teresianas han acompañado en todos estos años y a las que, como a mí, han aportado muchos valores y formación. Y también pienso en los futuros jóvenes y niños de esta ciudad que se perderán todas esas vivencias.

Escribo esta carta para expresar mi gratitud a las teresianas y también para decir que la ciudad de La Línea no puede permitir perder este valor para nuestra ciudad.

Y además lo voy a hacer en primera persona. Pues para mí, y eso siempre ha estado claro en mi corazón, soy lo que soy hoy en día gracias a que la Institución Teresiana se cruzó en mi camino.

Y les voy a poner algunos ejemplos:

Ellas me enseñaron a soñar. Si, a soñar que yo podía llegar a ser lo que quisiera, si me esforzaba y me formaba. Y soñé y trabajé y hoy en día he cumplido algunos de esos sueños.

Me enseñaron valores que siguen rigiendo  cada una de las decisiones que tomo en la vida: El valor de creer, de educar, de empoderar a las personas, de ser sal en medio del mundo.

Todavía recuerdo miles de momentos en ese colegio: el patio de los árboles, la virgen Maria, la canción blanca, los encuentros deportivos de la IT que eran a nivel nacional y con los que pude vivir unas experiencias estupendas en Barcelona y Valencia, los grupos de jóvenes ACIT y sus campamentos de verano, etc. En cada uno de esos recuerdos hay sentimientos de gratitud y deseos de que miles de jóvenes puedan seguir disfrutando de estas experiencias que les harán crecer y comprometerse con la sociedad y con ellos mismos.

Eso es lo que aprenderán de las teresianas: compromiso. Compromiso con una espiritualidad que transmite los valores cristianos desde la elegancia y la sencillez, desde el convencimiento de que la formación es la herramienta necesaria para que podamos cumplir nuestros sueños. Aportando siempre a la sociedad para poder vivir en un mundo mejor.

No puedo más que no callar ante esta mala noticia.  Hoy resuenan en mí muy fuerte las palabras que  decía Poveda: “Creí por eso hablé” Y creo que no podemos dejar que La Línea pierda todo esto para nuestros jóvenes. Creo que no nos tenemos que callar y decir claramente que el Colegio San Pedro siempre será el colegio de las teresianas.

 

Natalia Viaga Jiménez

viernes, 5 de febrero de 2016

Período de autorreflexión

Buenos días Sara. 
Hay en la vida momentos de crisis vital en las que nos preguntamos si estamos por el camino correcto, si todo lo que hacemos y somos refleja lo que soñábamos de niñas, si me siento bien o hay un vacío que no termino de llenar... en esos momentos de crisis vital, que suelen sobrevenir por algún acontecimiento que me  descuadra la vida, podemos aprender y retomar todo aquello que habíamos olvidado con las prisas, el trabajo, los niños, la vida.
Esos momentos de crisis son una bendición para quien ve en ellos el reto de deshacerse de todo lo superfluo y centrarse en sí misma. Suelen ser períodos duros, de autorreflexión, donde surgen sentimientos de pérdida, de ir sin rumbo, de inutilidad, pero son momentos que nos hacen más fuertes.
Decía A. Einstein: "La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones"
Por ello es nuestra decisión cómo queremos afrontar nuestros períodos de crisis, veamos en ellos la oportunidad de resurgir cual ave Fénix de todo aquello que me impedía ser mas yo misma. Démonos los espacios para sentir y llorar los duelos de todas nuestras pérdidas y después trabajemos por ser mejores todavía, porque tu destino, tu punto de llegada, lo decides tú. ¿Hacia dónde vas a mirar?